28. feb., 2017

Texto

Narices como pintan las cosas. Usamos muy mal los fármacos, por exceso, defecto o mala información y no nos preocupa, por otra parte, esa falta de información, además de la incertidumbre y la dificultad en los diagnósticos son problemas añadidos a la propia enfermedad en eso que se ha venido a denominar “enfermedades raras” (a las que habría que añadir la “innombrables”).

Es tal el problema que hoy, 28 de febrero se ha convertido en el DÍA MUNDIAL DE ESAS ENFERMEDADES RARAS, se supone que para concienciar a la gente, pero aparte de concienciar o sensibilizar, que no está mal, hay que tomar en consideración más cosas:

  1. Casi el 70 % de esas enfermedades son degenerativas e invalidantes, aparte de crónicas en la mayoría de los casos, por lo que tienen un grado de dependencia MUY ALTO y parece que de eso no hay que hablar, cada uno ha de apañarse como pueda.
  2. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) se registran cinco nuevas enfermedades raras en todo el mundo cada semana, con lo que el panorama, sobre todo de cara al tratamiento, es fastidiado, porque investigar eso no rinde económicamente a corto plazo.
  3. No es extraño que, dentro y fuera de ese conjunto de personas, tomando la referencia también de la nombrada OMS, tengamos en España dos millones y medio de depresivos.

Ante ese panorama y las ganas de vivir, no se puede extrañar nadie que la gente acuda, sin pensarlo dos veces, a los remedios que se le presenten, sean del tipo que sea… a algo han de agarrarse las personas para mantener la esperanza, sobre todo dada la incidencia negativa y dolorosa de muchas de esas “dolencias” en la biología de cada persona que las sufre.

Quizá sean muchas las cosas que exigen sensibilidad y respeto y por ello es muy posible que esto que decimos aquí carezca de interés, pero ¿acaso la vida,  la búsqueda de cierto bienestar físico es algo baladí? ¿qué no lo es? ¿Es más importante que suenen o no las campanas de las iglesias o que los juzgados “juzguen” o que se autorice o no una carpa en la calle o que haya una procesión religiosa?.

Pues eso y el error en la entrega de los premios Óscar ocupa la mayor parte de la tinta de la prensa.