3. mar., 2017

Texto

CON OTRAS PALABRAS

 A veces hay momentos en los que se nos hace difícil expresarnos.

Las soluciones son dos: o callarnos o acudir a palabras prestadas, para que eso que nos atenaza la garganta y no nos deja decir lo que quisiéramos, salga, al menos en parte.

La ventaja de la segunda solución es que contamos con mejores palabras, con expresiones mejor expuestas. La desventaja es que nunca encontramos algo que diga todo lo que quisiéramos o exactamente como desearíamos.

La ventaja de la primera opción es que no hemos de esforzarnos por decir nada, la desventaja es que se nos queda todo dentro contribuyendo a aumentar la soledad, a generar más distancia con el mundo, con la realidad, incluso a alejarnos de nosotros mismos.

Pero hay que optar.

Hoy lo hago acudiendo a un poeta luso que me gusta, a través de estas palabras:

 

Amo todo lo que fue

Todo lo que ya no es

El dolor que ya no me duele

La antigua y errónea fe

El ayer que el dolor dejó,

Lo que dejó la alegría

Solo porque fue y voló

Y hoy es ya otro día.

 

Fernando PESSOA, “poesías inéditas” (1930-1935). Lisboa: Ática. 1955. (imp. 1990). P. 31.