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11. mar., 2017
10. mar., 2017

LO COTIDIANO

Nuestros presuntos dirigentes andan entre denuncias, juicios, acusaciones, dimes y diretes. Vamos, entretenidos en estrategias de lucha por el poder y sus conveniencia y muy lejos de los intereses de la ciudadanía.

Mientras, las nuevas hornadas periodísticas no hacen más que dar vueltas y vueltas al guiso que sale de esos componentes, dando la sensación de que no hay nada bueno n que funcione en el país. Lo hacen hasta con ellos mismos (véase la petición de amparo de unos periodistas ante las amenazas de un grupo político y lo que dicen y cómo lo dicen algunos compañeros).

Y eso los supuestamente “normales”, porque otros políticos (una vez domesticados sus periodistas) andan pasándose por el arco de triunfo las leyes, incluso las suyas, ante urgencias que suenas a intereses espúrios (porque “supuestamente” lo son, suyos y bien suyos).

Mientras se nos pasa por alto el “Día de la Mujer Trabajadora”, en una expresión, a mi gusto, poco acertada, porque no creo que haya ni una que no trabaje, aunque sus tareas no se vean. Pero bueno, algo es algo si sirve para concienciar sobre eso del trabajo, la conciliación familiar,  o el hecho de que 885 mujeres han muerto a manos de sus parejas y exparejas en los últimos 15 años, o su ocultación ante acciones  relevantes (en ciencia y humanidades), o su situación laboral o sus techos de “cristal” que dicen, aunque muchas veces sean de cemento armado.

Mal lo tenemos si la solución de pende de la sensibilidad de los presuntos políticos que se encargan de gobernar, controlar al gobierno y hacer leyes para mejorar la convivencia y bienestar de la ciudadanía.

Una pena.