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11. abr., 2017

HAY DÍAS

Hay días en los que se hace difícil exteriorizar nuestro pensamiento y no porque se produzca en menor grado , sino precisamente por lo contrario, porque resulta muy difícil poner orden en ellos y sacarlos a la luz. En estos casos hemos optado siempre por pedir “palabras prestadas” y así lo hacemos de nuevo, esta vez de la mano de Miguel Hernández.

 

Yo sé que ver u oír a un triste enfada

cuando se viene y va de la alegría

como un mar meridiano a una bahía,

a una región esquiva y desolada.

 

Lo que he sufrido y nada todo es nada

para lo que me queda todavía,

que sufrir el rigor de esta agonía

de andar de este cuchillo a aquella espada.

 

Me callaré, me apartaré si puedo

con mi constante pena instante, plena,

adonde ni has de oírme ni de verte.

 

Me voy, me voy, me voy, pero me quedo,

pero me voy, desierto y sin arena:

adiós, amor, adiós hasta la muerte.

 

MIGUEL HERNÁNDEZ

Fotografía del "Urbión" de Fidel (Soria)