17. abr., 2017

Texto

LA FELICIDAD (o el pacer)

No sabemos delimitar muy bien o definir qué es eso de la felicidad, pero todos intuimos que es un PLACER que queremos disfrutar, aunque sea difícil su consecución. Hasta tal punto es así que, de poder, quisiéramos ser felices (sentir el placer absoluto) todo el tiempo y por ello, quizá, es por lo que idealizamos la FELICIDAD.

En la práctica las cosas no son tan sencillas, pues la felicidad no es un estado emocional concreto, como creemos haber dicho en otras ocasiones, sino, quizá, una forma de tomarse las cosas de la vida, no por lograr tal o cual meta.

Es posible que tenga que ver más con el propio sistema de valores y también con nuestra actitud que con el contexto y la vivencia en sí misma.

De ahí que pueda ser necesario, para lograr esa felicidad que tanto ansiamos, mirar más el presente, saber apreciar lo que se tiene, adaptar o adoptar una filosofía de vida más positiva. Ya decíamos que la felicidad no se encuentra (no está fuera de nosotros) sino que se construye.

Evitaremos muchas de las frustraciones que hoy se expresan con tanta rabia, evitaremos las exigencias que nos imponemos y que derivan de lo que parece que “vemos” en la sociedad, pues puede que necesitemos menos de lo que pensamos para vivir con placer, o cerca de ello.