20. abr., 2017

Texto

PESIMISMO

No creo que la postulación de Schopenhauer (1788-1860), defendiendo que el mundo es irremediablemente malo y que todo tienda a serlo, pueda ser defendida hoy en día. A pesar de todo, sí que pienso que existe una tendencia, que parece y desaparece de las personas según ciertas circunstancias vitales, que las hacen propensas a ver y juzgar lo que sea por su parte más negativa. Y es que pensar lo contrario sería no admitir el optimismo o el equilibrio en la visión y juicio sobre los hechos, acontecimientos y pensamientos sobre lo que nos acontece o nos rodea.

Viendo hoy los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor: Korea, Rusia, Turquía, Yemen, Siria, Irak, Afganistán, …; peticiones de inculpación a numerosos miembros del PP o de participación como testigos; autobuses; preguntas de senadores; actuaciones en el Parlamento, recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, de la OCDE y la UE; situación en el Reino Unido y su “Brexit”; violencia en los estadios de fútbol o en sus alrededores; violencia de padres contra padres en las competiciones escolares; los datos sobre violencia en el hogar y de género, etc. uno se pone pesimista y se queda sin fuerzas para transitar por esa situación con rapidez, aunque no para pasar a optimismos vacíos, sino solo para equilibrar algo el ánimo.

Nos estamos volviendo locos, si es que no lo estábamos antes y no nos dábamos cuenta. Los medios de comunicación son un listado de catástrofes, no hay noticia buena y si la hay, se la pone en duda o cuarentena, porque se intuye que algo malo debe encerrar.

A ese pesimismo se une cierta tristeza, porque uno acaba indefenso y seco de razonamientos para racionalizar lo que ocurre, para analizarlo con cierto sosiego.

Ya no hay verdad (al menos con cierto nivel de agrado), ni valor que sirva de referencia, no hay demasiada esperanza en el futuro, con lo que pareciera que no es preciso luchar.

Pero yo quiero luchar, quiero seguir y me gustaría ver algo de luz en el túnel este en el que todo vale y todo es admisible si es truculento.