Blog

1. may., 2017

PRODUCTO EDUCATIVO

La moda educativa de no alterar a los niños para que no se frustren en vieja, de tal modo que hoy tenemos adultos criados bajo ese principio de protección, de evitarlos experiencias negativas, de dejarlos obrar a sus anchas justificando todo para que no sean “infelices”, de hacerlos creer que es el mundo el que está mal, pero que ellos pueden hacer los que les venga en gana.

No es extraño que ahora sean los padres los que hasta peguen a los profesores o critiquen con saña a cualquier autoridad o norma, o se enfrenten a sus padres, los peguen incluso, o los denuncien por vaya usted a saber qué razón, se supone que porque intentan poner coto en un momento en que ya es imposible hacerlo.

No se vilipendia solo a los profesores, también a otros profesionales porque no actúan según sus deseos, como por ejemplo a los profesionales de la medicina, a los entrenadores del deporte en el que participan sus hijos, incluso a los padres de los otros compañeros de equipo contrario.

Ya no se puede llamar la atención a nadie sin recibir el peor de los improperios y encima hemos de dar las gracias de que la cosa no pase a mayores.

Insistimos: faltan valores, falta compromiso, falta juicio o razonamiento, falta la asunción de deberes, esos que van colgados de los derechos… falta EDUCACIÓN en el seno del hogar y en la sociedad y FALTAN ejemplos.